Y
va el día con pasos decadentes
de moribundo
y un niño reza para ser diferente
al resto del mundo.
Lleva el día lágrimas pesadas
que intentan escapar
de su triste mirada
… y camina sin voltear…
hacia atrás
y sin decir más…
Va con pasos inseguros y vacilantes
viendo al sol
que se oculta radiante
en su crepúsculo de amor.
Una lágrima cae y a la vida
salpica de esperanza y rocío
y viene la noche perdida
tiritando de frío.
La alegría canta
a la noche, y pasa,
su tristeza espanta
mientras Euro la abraza.
|