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EL RAMA
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| Nombre del Municipio EL RAMA Nombre del departamento Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) Fecha de fundación 28 de diciembre de 1910 Posición geográfica EL RAMA se encuentra entre las coordenadas 11°43'12" y 12° 44' 00" latitud norte y 83° 58' 15" y 85°00'00" longitud oeste. Límites Al Norte: Municipios de Paiwas y El Tortuguero. Al Sur: Municipio de Nueva Guinea. Al Este: Municipios de Bluefields y Kukrahill. Al Oeste: Municipios de Muelle de los Bueyes, Santo Domingo. Extensión territorial 5,618 kms². Clima y precipitación El municipio producto de sus altas temperaturas y precipitaciones se encuentra constantemente expuesto a tormentas, depresiones tropicales, huracanes e inundaciones consecuentes Población 59,089 habitantes Densidad Poblacional 15.7hab./kms². Religión En su mayoría Católica Distancia a la capital y a la cabecera La cabecera municipal está ubicada a 292 kms. de la ciudad de Managua. Adquiere una forma alargada de Sudeste a Noreste, con dimensiones de 150 kms. de largo (desde el Caño Colorado, afluente del Río Mahogany, hasta el río La Cusuca) y 32 kms. de ancho. Principales actividades económicas Agricultura y el comercio I PRESENTACION Nombre: EL RAMA Región: Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) Cabecera municipal: Ciudad Rama Límites: Al norte con los municipios de El Ayote y El Tortuguero Distancia de la capital: La cabecera municipal está ubicada a 292 Kms de la ciudad de Managua Superficie: 3,752.9 Kms² (INETER, 2000) Población total: 64,011 (INEC, proyección 2000) Brecha de pobreza: 3% (FISE, 1995) Indice de Necesidades: Pobreza extrema, 77.6%; Pobres, 16.9%; No pobres, 5.6% (SAS, Básicas Insatisfechas 1999) II RESEÑA HISTÓRICA EL RAMA es un municipio antiguo, que ha jugado un papel crucial en las historia de la relación del Pacífico con la región Caribe del país, sirviendo desde cabeza de playa para invasiones y revueltas político-militares, hasta de punto de fusión y puente de comunicación y entendimiento de las dos culturas, a nivel de su ciudadanía. Como preludio de este rol como lugar de encuentro de las dos culturas que forman la nacionalidad nicaragüense, la historia recuerda que entre los primeros vecinos de la ciudad estuvieron un aventurero inglés y un colonizador español, por los años 70 del siglo XIX. También por aquí penetraron a la costa Caribe los misioneros capuchinos catalanes que fundaron el Vicariato de Bluefields, muy ligados a la historia de la Región y promotores de muchas de sus obras de progreso. Uno de estos misioneros construyó la iglesia católica de la cabecera municipal a partir de 1915, parte de la cual todavía se conserva. El nombre del municipio es una reminiscencia de sus primeros pobladores, indígenas caribeños de la etnia rama, que alguna vez poblaran las riberas de los ríos Siquia, Mico, Rama y Escondido hasta el litoral, en los territorios de los actuales municipios de Bluefields y EL RAMA. Al contrario de los miskitos, esta etnia no se subordinó a los piratas ingleses y de otras naciones europeas que a partir de 1633 irrumpieron en la costa Caribe de Nicaragua. La etnia también se mantuvo en lucha contra los conquistadores españoles que trataban de esclavizarlos durante la conquista, en Nicaragua y el Noreste de Costa Rica. La alianza británico-miskita proporcionó armas de fuego a estos últimos, con las cuales los miskitos y el protectorado británico pudieron mantener sojuzgadas bajo su monarquía a las otras etnias caribes, incluidos los ramas, hasta la incorporación de la Mosquitia a la nación nicaragüense en 1894. Los pobladores actuales de EL RAMA no se reconocen como descendientes de esos indígenas ramas, y quienes sí lo hacen viven en una pequeña isla en el litoral del vecino municipio de Bluefields; sin embargo, en EL RAMA hay una pequeña parte de la población de ascendencia creole y posiblemente también miskita; asimismo hay descendencia de la emigración china de fines del siglo XIX. En el período 1877-1880 Ciudad Rama estuvo ubicada en la ribera suroeste del Río Siquia (San Julia), lugar caracterizado por fangos y terrenos sensibles a inundaciones. Por esta razón fue trasladada al sitio que actualmente ocupa, ya que ofrecía mejores condiciones geográficas. La cabecera municipal fue elevada a la categoría de ciudad el 8 de diciembre de 1910, y el territorio a municipio el 28 del mismo mes y año. El municipio se inscribió en la geografía económica nacional a fines del siglo XIX, con el inicio de la extracción de madera, hule y banano por compañías norteamericanas de enclave. Esta activación económica causó un fuerte flujo migratorio desde los departamentos de Granada, Boaco y Chontales así como de ciudadanos de origen chino, quienes se dedicaron principalmente al comercio. También su historia está ligada a la de la expansión de la frontera agrícola, en la medida en que la construcción de la carretera Managua-Rama facilitó las sucesivas oleadas migratorias de campesinos mestizos que poblaron Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea y Kukra Hill. En un primer gran momento colonizador, el poblamiento de la región suroriental del país se inició en los años 30 y se profundizó a partir de 1945, sobre todo por habitantes de la región surcentral del país, principalmente del departamento de Chontales, teniendo como ejes las trochas abiertas en los bosques vírgenes por la explotación cauchera y maderera de enclave. Una segunda gran oleada migratoria, la más intensa, se dio a partir de la década de 1950 y hasta después de 1974, ligada a las etapas segunda y tercera de la inserción del país en el mercado mundial, con el algodón y la carne como principales productos agroexportables. El sector agropecuario del país se caracterizó por un fuerte incremento entre 1950 y 1978: la tasa de crecimiento promedio del sector en el PIB alcanzó casi un 5% en ese período. Este desarrollo capitalista siguió una vía de modernización relativa, con una considerable expansión de la gran producción agroexportable, de manera que la producción de algodón, carne, azúcar y café incrementaron en alrededor de 500%, 377%, 250% y 151% respectivamente. Pero la de granos básicos lo hizo comparativamente de forma muy moderada, en sólo 60% en el mismo lapso, porque estos no son un producto apetecido en los mercados de exportación. El incremento no tuvo como ejes la elevación del valor agregado de los productos agropecuarios o cambios tecnológicos que aumentaran la productividad de los mismos, sino una expansión del área de cultivos agropecuarios en el Pacífico y centro del país, sobre la base de explotaciones extensivas, particularmente en los casos de la carne y el algodón. Así se explica que caracterizaran este crecimiento económico la concentración de la tenencia de la tierra y la consecuente proletarización de las capas más pobres del campesinado en esas mismas regiones, por excelencia productoras históricas de granos básicos. Es decir, el crecimiento económico del país se hizo sobre la base del empobrecimiento del campesinado. La solución hallada para ambos problemas, el de los campesinos sin tierra y el de la necesidad de incentivar la producción de granos básicos, fue propiciar el avance sobre la frontera agrícola. Entre los sectores sociales que participaron en la corriente migratoria se encontraban sectores acomodados que expandían sus fincas, y el campesinado empobrecido de las regiones donde se consolidaba la gran hacienda ganadera y cafetalera. Como consecuencia de esta política de reforma agraria en tierras de frontera agrícola, en todo el período el área agropecuaria nacional aumentó a un ritmo de hasta 150,000 hectáreas anuales, y en específico los pastos se incrementaron en tres millones de manzanas, a costa del bosque subtropical o tropical húmedo. Pero por razones adversas, de la organización económica del Estado tanto como agroclimáticas y edafológicas, bastantes de estos campesinos (y por igual muchos otros de zonas más al Sur y al Oeste) vieron frustrados sus sueños de instalarse establemente: después de despalar y sembrar granos básicos por varios años, su productividad y rentabilidad bajaron, y si como era el caso más frecuente no habían logrado acumular capital con el ganado, optaban por vender las mejoras, consistentes básicamente en pastos, y se internaban en la montaña, hacia el Este o el Sur. Esta migración se ha convertido en la tercera gran ola migratoria sobre la frontera agrícola, con entre 25 y 10 años de antigüedad, la que actualmente ha alcanzado los manglares costeros y la reserva biológica de Indio-Maíz, en los municipios de Kukra Hill, Bluefields y San Juan del Norte. Aunque ha partido de la antigua frontera agrícola, en esta ola también participan campesinos de las regiones central y norte, que después de la Reforma Agraria en el paréntesis revolucionario de los años '80 continúan siendo desplazados por la recomposición del latifundio y el empobrecimiento de las tierras. No por nada, muchos de los habitantes de la costa Caribe cuando valoran el deterioro de su región muestran su rechazo a estos campesinos, y se refieren al proceso como la 'chontaleñización' de la Costa. Es claro que la cultura productiva de tumba-roza-quema de estos campesinos, profundamente arraigada, tiene su origen objetivo en este proceso todavía inconcluso de avance sobre el bosque, obligados las condiciones macroeconómicas adversas y autorizados por el desorden territorial. Este proceso de deforestación sostenida alcanzó nuevos ritmos a partir del fin del conflicto bélico de los años 80, y se calculan entre 75 y 100,000 hectáreas de bosque anuales (120,000 en el ciclo agrícola 1991-1992) alcanzadas por la tragedia ambiental, una tasa de 2.8 a 3% de la masa forestl nacional; especialistas pronostican que a ese compás, en un lapso de 25-30 años se termina lo que queda de bosques en el país. A partir de la regionalización del país en 1982, el municipio de EL RAMA junto con los municipios de Nueva Guinea y Muelle de los Bueyes, del Departamento de Zelaya, y el municipio de El Almendro, del Departamento de Río San Juan, se incorporaron desde el punto de vista funcional a lo que se denominó Región V, que incluyó a los Departamentos de Boaco y Chontales. Las reformas constitucionales de 1995 implantaron de nuevo la departamentalización, aunque manteniendo las Regiones Autónomas del Atlántico; EL RAMA quedó incorporada a la Región Autónoma del Atlántico Sur, pero en la práctica con poca ligazón político-administrativa a las autoridades regionales autonómicas. Alguna vez Muelle de los Bueyes y Nueva Guinea fueron parte de la demarcación de EL RAMA, lo mismo que el municipio naciente de El Ayote, hasta el año 2000 en que fue elevado a esta categoría. Perdida parte de su antigua dimensión política y territorial, EL RAMA es todavía un municipio grande, pero sobre todo consolidado. Tradiciones La actual población de la Costa Atlántica de Nicaragua está formada por descendientes de casi todos los grupos raciales del planeta: nativos americanos, españoles, norte europeos, africanos e incluso chinos. Los primeros habitantes eran descendientes de los grupos chibchas (familia macro-chibcha) que vinieron de México luego de separarse hace 6000 u 8000 años del tronco común chibcha-uto-azteca. En su lento avance hacia el sur, estos grupos se subdividieron dando origen a muchas de las diferentes tribus encontradas por los europeos en el siglo XVI en el centro y oriente de Nicaragua: matagalpas, tuakas (o twahkas), panamakas, bahuikas (bawihkas o tawiras), prinsus, yuskus (yoskas o yaoskas), ulúas (wulvas o ulwas), kukras y ramas. Estudios lingüísticos y arqueológicos indican que del grupo chibcha originario se desagregaron en forma sucesiva: Los jicaques, de Honduras Los guatusos, de Costa Rica Los payas, de Honduras Los muiscas, de Costa Rica y Colombia Los ramas, del Sur de Nicaragua y Norte de Costa Rica Los cacaoperas, del lado oriental de El Salvador (hace unos 4500 años) Los matagalpas, del Centro y Norte de Nicaragua y parte de Honduras (hace unos 4000 años) Los ulúas, (de los que descienden los actuales sumus y miskitos) Los proto-miskitos, (antepasados de los bawihkas o tawiras, que hace unos 2000 años se habrían separado de la familia sumu-ulúa). Al penúltimo grupo (ulúa) pertenecen la mayoría de los grupos indígenas de la Costa Atlántica, a excepción de los ramas. Los ulúas están emparentados lingüísticamente con los matagalpas formando una familia que Barbara Grimes denominó "misumalpan", de la que derivaron las lenguas cacaopera, matagalpa, ulwa, twahka, panamaka y miskito. Origen de los Miskitos Los miskitos surgen de la mezcla de sangre europea, negra y ulúa. Los europeos eran comerciantes y piratas que, a partir del arribo de los primeros bucaneros franceses a Cabo Gracias en 1612, continuaron llegando a Nicaragua hasta el establecimiento de los ingleses a partir de 1633. Los negros eran esclavos africanos prófugos de las colonias inglesas de las Antillas y sobrevivientes de naufragios que fueron capturados por los bawihkas, desde que un barco negrero portugués naufragó en los Cayos Miskitos en 1642. Los bawihkas (o tawira), que habitaban la zona comprendida entre los ríos Coco o Wangki, al Norte, y Bambana y Prinzapolka, al Sur, fueron la base de ese mestizaje que luego se extendió a los prinsus y kukras. La fisonomía, color de piel e historia miskitos indican una notable contribución genética africana, y su idioma tiene mayor afinidad con el bawikha que con cualquier otro de la familia ulúa. El nombre miskito se ha sido escrito de varias maneras (mískitu, mískuito, móskito, mosquito, mosco, etc.) y puede tener varios orígenes. Los españoles los llamaban indios mixtos, por la referida mezcla india y negra, pero, también los llamaban moscos o moscas, al identificarlos como parientes de los muiscas de Costa Rica y Colombia. Zapata Webb afirma que los miskitos con más sangre africana (al norte de la costa caribe nicaragüense) fueron llamados zambos, mientras los asentados entre el sur del Río Grande de Matagalpa y las lagunas de Bluefields se llamaron simplemente miskitos. Sin embargo, Gibson sugiere que se les llamó mosquitos porque eran los únicos que poseían armas de fuego o mosquetes (en inglés musket), cedidos por los representantes de la corona inglesa. Con la adquisición de esas armas y gracias a su superioridad numérica los belicosos miskitos sometieron, durante el siglo y medio siguiente, a unas 20 tribus desde Honduras hasta Panamá y, para el siglo XVIII, los reyes miskitos ya colectaban impuestos de casi toda la costa del Caribe, desde Belice hasta Panamá, y eran aliados útiles e indispensables de los ingleses en sus guerras contra España. Los Ramas Los Ramas son descendientes de grupos amerindios de habla Chibcha, que al tiempo de la Conquista española, se encontraban dispersos a lo largo del Sureste de Nicaragua y Noreste de Costa Rica. Los Ramas fueron afectados por la penetración europea, (violencia, enfermedades e intentos de esclavizarlos por parte de los ingleses), viéndose obligados a desplazarse constantemente a causa de las actividades hostiles de los ingleses, miskitos y españoles. A principios del siglo XIX, el dominio de los Ramas había sido reducido a la zona que actualmente ocupan (isla Rama Kay y algunas comunidades pequeñas entre la isla y Punta Gorda). Hace algunas décadas los ramas prohibían a sus miembros, hombres o mujeres, casarse con alguien que fuera extraño a la etnia, en un intento por preservarla. Los Creoles o Criollos La llegada de africanos a las costas de América se deriva del descenso en la oferta de mano de obra aborigen, diezmada por los sistemas de trabajo forzado que instauraron los conquistadores europeos (Zapata Webb, 1996). Debido a esta razón, a partir de 1562 negreros ingleses iniciaron el tráfico de aborígenes africanos reducidos a la esclavitud, comercio infame que pronto fue seguido por otras potencias europeas de la época (Holanda, España, Francia y Portugal). Como consecuencia en la costa Caribe de Nicaragua, entonces protectorado inglés, se elevó la población de origen africano integrada en una nueva clase social, la esclava, que se convirtió en la principal servidora de los europeos. De la unión de esta población con indígenas surgieron nuevos grupos raciales, los zambos y los creoles o criollos. Los mestizos españoles-indígenas del Pacífico Los ramas, matagalpas y ulúas, que durante un extenso período de tiempo llegaron a ocupar el país de costa a costa, comenzaron a ser expulsados hacia el interior con la llegada de las grandes migraciones de nahuatles (aztecas), maribios (tlapanecas) y chorotegas (mangues) procedentes de México a partir de los siglos IX y X. Producto de la unión étnica de grupos indígenas del Pacífico de Nicaragua con españoles, los nuevos mestizos comenzaron su marcha hacia el Atlántico sobre todo desde finales del siglo XIX, a partir de la expulsión de los ingleses y la incorporación por el gobierno de Zelaya de la llamada Mosquitia a la República de Nicaragua, en un proceso que no se ha detenido y más bien se incrementa en la medida en que en el Pacífico de Nicaragua la tenencia de la tierra se concentra, y que a mediano plazo puede implicar la asimilación biológica y cultural de las poblaciones sumu-ulúa y miskita. Los grupos ramas, por su parte, ya han sido asimilados casi por completo por los mestizos y, principalmente, los miskitos del Atlántico Sur. A los mestizos integrantes de esta migración, y en general a los nicaragüenses del Pacífico y centro del país, muchos indígenas caribeños les llaman un tanto peyorativamente 'españoles'. Los chinos Aunque menos importante por su volumen, también se dio una emigración sostenida de ciudadanos chinos hacia la costa Caribe de Nicaragua desde fines del Siglo XIX, coincidiendo con la época dorada de la producción bananera y maderera de enclave; por lo común, estos emigrantes eran hombres adultos que después de establecerse enviaban a traer a sus esposas, o pedían una por correo. Sus descendientes viven principalmente en la zona de Bluefields y Rama. Estos migrantes eran de manera preponderante oriundos de la provincia china de Cantón, y en la costa Caribe se dedicaron sobre todo al comercio, al que dieron auge. Si bien la mayoría de ellos se quedó a residir en Nicaragua hasta su muerte, muchos de los chinos emigrantes no acostumbraron fusionarse con la población local ni asumieron sus costumbres, procesos que iniciaron por lo general hasta con su segunda generación. En la actualidad la población de EL RAMA asume la cultura y tradiciones mestizas , bien porque es descendiente de migrantes o porque las ha asumido, y se reconoce a sí misma como de esta etnia. Religiones En EL RAMA se profesan diversas creencias cristianas, aunque la católica es mayoritaria; las protestantes han aumentado el número de su feligresía en las últimas décadas, pero procedentes en lo fundamental del Pacífico del país y no de la costa Caribe, donde tienen presencia desde mediados del siglo XIX. La presencia de las religiones cristianas en la costa caribe tiene relación estrecha con la expansión del capitalismo europeo. III ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL MUNICIPIO 3.1 Localidad Hasta mediados de la década de los años '90 el municipio de EL RAMA estuvo organizado territorialmente en seis sectores. Un esfuerzo de planificación y ordenamiento territorial iniciado entonces con el apoyo de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), propuso la reorganización en tres zonas integradas por diez subzonas, y esta nueva estructura territorial funcionó hasta inicios del año 2000, cuando la zona # 1 se convirtió en el nuevo municipio de El Ayote. A pesar de que el municipio de EL RAMA no tiene dentro de su jerarquía poblacional un sistema de colonias, ha desarrollado en su territorio centros poblados que en uno de los casos cuenta con delegación municipal (Wapí), Dentro de estos centros poblados podemos mencionar: La Esperanza: A 8 Km. al noroeste de Ciudad Rama, sobre la Carretera a Managua. Es la segunda población en importancia después de la cabecera municipal, con perspectivas a mediano plazo de funcionar como delegación municipal. Cuenta con una población urbana de 3,500 habitantes. Wapí: Ubicado a 32 Km. al noroeste de Ciudad Rama, es un centro poblacional de gran importancia en términos productivos. Cuenta con una población urbana de 2,500 habitantes, y según un censo municipal inconcluso más de 124 casas. Vialidad y transporte La comunicación de EL RAMA por vía terrestre con el resto del país se realiza por la vía EL RAMA - Managua (292 kms), antiguamente asfaltada pero que ahora en el trayecto EL RAMA - Juigalpa (157 kms) muestra grandes trechos en los que el revestimiento asfáltico fue levantado, dado el estado de deterioro que mostraba; el trayecto Juigalpa - Las Banderas también se encuentra en fuerte estado de destrucción. En el municipio, de esta vía sólo existe un pequeño ramal que va al centro poblado de El Recreo, con un recorrido aproximado de 2 kms. El Gobierno de la República ha planificado la reconstrucción de esta vía en tres tramos. El primero de ellos, San Benito - Tecolostote (100 kms), está siendo en la actualidad ejecutado con la asistencia financiera y técnica de la Agencia Danesa de Asistencia al Desarrollo Internacional (DANIDA). DANIDA también ejecuta en la RAAS y la RAAN la fase 3 (1999-2003) de un programa de mejoramiento de la infraestructura de transporte, el Programa De Transporte Para Las Regiones Atlánticas (DANIDA-Transporte). DANIDA ha señalado para este programa el objetivo de reducir algunas de las mayores dificultades en el sistema de transporte en la Costa Atlántica de Nicaragua, mediante la ejecución de una serie de mejoras a la infraestructura de transporte, y la adopción de medidas para asegurar la sustentabilidad de esa infraestructura. El objetivo inmediato del programa es mejorar la accesibilidad y reducir los costos del transporte en las dos regiones, entre ambas y con el resto del país, lo que contribuirá a ampliar el objetivo de desarrollar mejores niveles socioeconómicos de vida para la población de esas regiones. El programa citado ejecuta un proyecto en la municipalidad de EL RAMA, consistente en la rehabilitación de 20 kms de camino entre las comunidades de San Agustín y El Pavón, a un costo total de US $ 533,510; la primera fase, de 10 kilómetros, fue entregada en Julio de 1999 a la Municipalidad y las comunidades; se trabaja en la siguiente sección del camino, mientras la primera ya está bajo el mantenimiento de las comunidades. Otras vías de comunicación importantes son los ríos que circundan la ciudad: Río Escondido: Vía desde Ciudad Rama hasta Bluefields, con un recorrido de 88 Km. de los cuales 37 Km están dentro del territorio municipal. Río Rama: Vía Ciudad Rama-Guadalupe (recorrido aprox. de 50 Km.) Esta vía sirve de enlace a los centros poblados de las Cooperativas Pablo Ubeda y Julio Buitrago. A Las Iguanas, Guadalupe y Piedra Fina, sólo en temporada de invierno. Río Siquia: Vía Ciudad Rama-La Esperanza, (trecho de 10 Km. aprox.) Vía Rama - El Recreo con un recorrido de 13 Km. Vía Boca Mahogany - Pueblo Nuevo con un recorrido de 30 Kms. Infraestructura Vial Acuática En la cabecera municipal existen dos muelles: El muelle municipal fue cedido a la municipalidad por el gobierno nacional,
y es administrado por una empresa de la Alcaldía; es clave para
la comunicación y el comercio entre el Pacífico y el Caribe.
Allí trabajan 10 estibadores emplantillados y 60 de manera interina.
Tiene un muelle flotante de acero de 93 mts de largo y 24 mts de ancho, con profundidades promedio alrededor de 6.6. mts (22 pies); una rampa de 20x10 mts comunica el muelle con las facilidades de almacenamiento, pero también se dispone de facilidades de carga/descarga RO-RO. Hay dos almacenes con dimensiones de 23x30 mts y 30x54 mts, con capacidad respectiva de unas 3,000 y 6,000 toneladas de carga nacional e internacional. El equipamiento mecanizado del puerto incluye tres gruas de 65, 60 y 45 tons; cuatro 'mulas' (forklifts) de 7 y 3.5 tons; dos tractores de 8 tons; un cargador frontal de 40 tons. La mercadería que se exporta es principalmente carga general y contenedores, y la importada vehículos, carga general y contenedores. En el municipio se cuenta también con 11 muelles de ribera, de ellos 7 en el sector de La Esperanza, Wapy y Rama, 2 en Las Iguanas y 2 en El Paraíso. Entre estos muelles se encuentran los de Santa Julia, San Agustín y El Paraíso, que fueron construidos con financiamiento de DANIDA y en cuyo mantenimiento se involucran directivas comunales. Infraestructura Vial Urbana El rápido crecimiento de Ciudad Rama causado por la migración campo-ciudad, intensificado durante el conflicto bélico de los años '80, ha imposibilitado dar respuesta a las necesidades de vialización urbana y rural con los medios locales de que se dispone; este es uno de los graves problemas del municipio, en opinión de sus autoridades. La mayoría de estas vías se encuentran en la actualidad en mal estado, por falta de mantenimiento, y ya resultan insuficientes para las necesidades. La municipalidad tiene previstas en su Plan de Desarrollo Municipal 1999-2003 las siguientes obras: Se propone la conexión vial entre los barrios G. Pomares y San
Pedro, que integrará las áreas nuevas con las áreas
existentes y futuras de la ciudad. Dicha vía se prolongará
a partir del Instituto Ausberto Gutiérrez Ponce, pasando entre
los cerros Rama y Santa Isabel, hasta conectar con el Rpto. G. Pomares.
En el muelle municipal atracan a diario unas 10 pangas con capacidad de unos 15 pasajeros cada una, que hacen la ruta EL RAMA - Bluefields; la misma ruta es cubierta cuatro veces a la semana por dos barcos expresos con capacidad de 150 y 200 pasajeros respectivamente, y por varios barcos de carga, con un capacidad total de carga que varía entre 600 a 2,000 qq. Se calculan además unos 68 botes menores, que hacen recorridos hacia y desde las distintas comunidades rurales del municipio. Transporte Terrestre Existen actualmente 51 unidades de transporte terrestre en el Rama;
este servicio, tanto de carga como pasajeros, es prestado por pequeños
empresarios privados y cooperativas. Energía Eléctrica Existe una subestación con capacidad de 5 MVA, suplida por las plantas hidroeléctricas Carlos Fonseca y Centro América y por la geotérmica Patricio Argüello. Este servicio de energía es proporcionado por la Empresa Nicaragüense de Energía Eléctrica (ENEL), y está integrado al sistema interconectado nacional. Está prevista la instalación de 359 luminarias con un apagador de 180 v, así como la instalación de un transformador de 25 KVA en el barrio Germán Pomares de Ciudad Rama. La subestación se ubica en el centro poblado La Esperanza, y cubre a los núcleos de población La Esperanza, El Recreo, Diamante Rojo, La Concha, Oscar Brenes y Ciudad Rama, que se encuentran sobre el eje principal de la carretera de comunicación regional. ENEL tiene 1,732 clientes domiciliares 79 comerciales 18 centralizados y 9 especiales; el servicio cubre aproximadamente a 15,166 habitantes. Las tarifas corresponden a los criterios nacionales de clasificación según servicio domiciliar, comercial, industrial, bombeo, jubilados e iglesias). El precio de la energía depende del consumo. El área rural no está totalmente atendida con este servicio, y tampoco los barrios Reparto Belén, Villa Noruega y Enrique Bermúdez, en Ciudad Rama. En el poblado de Wapy se cuenta con un generador eléctrico para brindar los servicios de energía domiciliar, administrada por la empresa Mosquitia Power Ligth Corporation, que esta funcionando a partir del año de 1998. Telecomunicaciones El Huracán Juana, que afectó el país y especialmente la parte sur de la RAAS incluida EL RAMA en Octubre de 1988, dañó el sistema de comunicación y parcialmente la planta telefónica existente entonces. En Octubre de 1996 se instaló una planta telefónica digital con capacidad de 600 números, de los cuales están instalados 322. Actualmente ENITEL estima 1 teléfono por cada 80 habitantes, pero el área urbana necesita una planta para 180 abonados, cobertura total que estaría en dependencia de la capacidad económica de la población. En la cabecera municipal existe una delegación de Correos de Nicaragua, que presta todos los servicios de la institución (venta de sellos postales, transporte de sobres y paquetes postales). Los diarios nacionales El Nuevo Diario y La Prensa llegan diariamente; En ellos por lo general se publican pocas noticias sobre el acontecer del Caribe nicaragüense, y cuando lo hacen están ausentes los grandes temas regionales, como la Autonomía o los problemas de deforestación y los esfuerzos para enfrentarlos. En el municipio trasmite una radioemisora, Radio Dignidad, la cual es propiedad comunal; fue creada e instalada gracias a la gestión de la Asociación Por la Paz y el Desarrollo de EL RAMA (APPDR). Sin embargo, también se escuchan con facilidad y nitidez emisoras que trasmiten desde territorio de Costa Rica. |
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